La manzana es uno de los ingredientes más versátiles que podemos encontrar en el mundo de la repostería: jugosa, dulce, crujiente y muy sabrosa. Permite crear una gran selección de recetas: cremas, bizcochos… Una fruta intemporal que ofrece un mundo de posibilidades.

¿Por qué la manzana es tan especial?

Moncho López de Levaduramadre, cree que es la fruta por excelencia por varias razones. En primer lugar porque aguanta muy bien el calor. En segundo lugar porque su sabor combina con muchos ingredientes. Y en tercer lugar porque tiene el equilibrio perfecto entre humedad y textura.

Además, la variedad de manzanas en todo el mundo es enorme. Se calcula que actualmente hay unos 7.500 tipos, y se cultiva en todo el planeta. Algunas variedades funcionan mejor en crudo, por ejemplo la Fuji japonesa, la cual se caracteriza por tener una gran jugosidad. Mientras, hay otras que son perfectas para hacer asadas como el caso de la manzana Reineta. Así lo cuenta avid Monzón, del gastrobar Bendita Locura Coffee & Dreams.

La tarta de manzana

El origen de esta receta se sitúa en el Siglo XVI; por aquel entonces era un plato relativamente popular en Centroeuropa y las Islas Británicas. Desde allí viajó al resto de Europa y a sus colonias.

Se trata de una receta muy sencilla. Consiste en una masa quebrada a la que se le colocan una serie de manzanas troceadas y se puede tapar con la misma masa; se hornea, y queda listo. En ocasiones se le puede añadir una compota o una crema pastelera. La apple pie americana suele servirse caliente acompañada de una bola de helado de vainilla o nata.

Actualmente las más usadas son la Reineta, la Golden o la Granny Smith.